Sabrina abrió la caja y vio un par de pulseras grabadas con las palabras "Que Dios te bendiga".
—Feliz tercer cumpleaños, Sabrina.
Sabrina estaba impaciente por abrir el siguiente regalo, que era un juego de Barbie.
Francisco sacó el cuarto regalo, —Feliz cuarto cumpleaños, Sabrina.
Era un oso de peluche con traje.
A Sabrina le encantaban los osos de peluche desde que era pequeña, porque sus padres le regalaron uno por su cumpleaños y fue el último regalo que le hicieron. Todavía lo tenía e