Sabrina miró a Francisco con una suposición en mente.
«¿Podría ser éste el informe de paternidad de Francisco y Alonso?»
Sabrina volvió a guardar el documento en su bolsa y se tumbó junto a Francisco, abrazándolo con fuerza.
Acariciaba suavemente la cara de Francisco, temerosa de despertarle, y le susurró: —Francisco, no importa quién seas, me gustas, me enamoré de ti por la primera vista.
Ella lo amaba, no importaba lo que fuera, su amor por él nunca cambiaría.
Sabrina se recostó en los br