—Señor Herrera. Tranquilo. Mañana iré allí primero. Te enviaré una foto para confirmarlo antes de hacerte perder el tiempo. —dijo Dick.
Francisco intentaba por todos los medios encontrar a Steffy a lo largo de los años, pero siempre se llevaba una decepción.
Francisco asintió.
Dick le consoló: —Señor Herrera. No te preocupes. Conozco el campo oscuro. Nadie me mentirá. Le informaré en cuanto sepa algo.
—Gracias. —Francisco brindó con él.
—De nada. Tomo prestada tu línea de embarque.
Aparte