Noha
Llegué a mi casa y encontré una maleta.
Estaba en el recibidor. La maleta de Claire. La misma que trajo el día que apareció en mi puerta llorando, con moretones en los brazos y una historia que me partió en dos.
Claire salió del pasillo con otra bolsa en la mano. Se detuvo al verme. T/
—Ya me voy —dijo.
Dos palabras que llevaba semanas esperando escuchar. Pero ahora que las tenía frente a mí, no sentí el triunfo que imaginé. Sentí alivio.
—El apartamento está listo —le dije—. Tiene todo l