Mundo ficciónIniciar sesiónEva
Ella tampoco parecía contenta de verme, y se detuvo en seco. Llevaba un elegante vestido largo de color melocotón que, hay que reconocerlo, le daba un aire elegante y admirable, aunque yo no conociera su verdadera naturaleza. El ceño fruncido y la mirada asesina no encajaban con la imagen que intentaba proyectar.—Debería decir que me sorprende verte aquí, pero siempre te ha gustado meter las narices en los asuntos familiares de los demás, ¿no? —afirmó con un t






