Mundo ficciónIniciar sesiónEva
Entré corriendo en mi casa y cerré la puerta de un portazo.Habían pasado horas desde que dejé aquella maldita empresa, desde que me obligué a dar media vuelta y alejarme de aquel lugar, pero aún seguía presente en mi mente.Tenía el estómago revuelto por las náuseas. Tiré mi bolso al sofá más cercano y me dirigí a mi habitación, cerrando la puerta de un portazo detrás de mí. Inmediatamente encendí la ducha, me desnudé y me sumergí bajo el agua fría. Sentía que nada podía refrescarme.Cuando cerré los ojos, era lo único que podía ver. Una mezcla de traición y odio brotó dentro de mí.Por parte de Brienne, me sorprendió, pero no del todo. Había tenido que desenredar suficientes comportamientos pasivo-agresivos y manipuladores hacia mí, a los que antes era ciega, como para sentirme molesta. Pero él...Lo que más me molestó no fue verlos juntos como amigos íntimos, aunque esa imagen me diera náuseas. No, lo que realmente me mole






