Mundo ficciónIniciar sesiónSaravi.
Luego de unos minutos, logro tranquilizarme por completo en los brazos de Fais, quien mantiene un agradecido silencio desde que me recogió en el suelo. Pará él debió ser una impresión ver a la mujer que en teoría debería mantener la compostura y dar ejemplo a los ciudadanos, en esta condición.
—Pediré un té, deme un momento —dice mientras se levanta y yo asie







