Mundo ficciónIniciar sesiónSaravi.
Mi cuerpo se congela al instante. Un dolor intenso se cala en mi pecho ante las palabras de un hombre que ahora mismo desconozco. Yo hubiese querido apelar a su pensamiento, hubiese querido explicar mi punto de vista acerca de las intenciones de Kalil y de su amor a su país, hubiese querido otra escapatoria, otra salida.
Pero ahora mismo todas mis intenciones han muerto en mi boca, sin siquiera haber sido sonadas en este espacio diminuto,







