Mundo ficciónIniciar sesiónLo que dijo Javier era cierto. Poco después, Alex llegó acompañado de una mujer guapa. En la mano llevaba una caja que reconocí como un neceser de maquillaje.
Detrás de ella se veían, alineados con esmero, una serie de vestidos tan elegantes y caros, además de varios bolsos de lujo y, por supuesto, unos cuantos pares de zapatos.
Yo solía llevar ese tipo de artículos de lujo. Sin embargo, durante los &ua







