Mundo ficciónIniciar sesiónNotaba que Javier seguía intentando saciar su deseo sobre mí, aunque ya lo hubiéramos hecho más de una vez. Sin embargo, disfrutaba de verdad cada segundo. Incluso me dejé llevar y cedí por completo el control, moviéndome bajo su dominio, disfrutando enormemente de esta unión tan intensa.
Hasta que, por fin, aquel ardiente forcejeo llegó a su fin. Yo seguía jadeando, con la respiración entrecorta







