Mundo ficciónIniciar sesión—¡Javier, no en la piscina! ¡Que alguien nos va a ver!
Javier se detuvo en seco. Sabía que, en realidad, podía ordenar a todos los sirvientes que no se acercaran a la piscina, pedirles que acompañaran a Nicolás a su habitación y que no salieran hasta que el castigo en cuestión hubiera terminado.
Sin embargo, seguía esperando que no lo hiciéramos en la piscina. De verdad, no quería que







