Mundo ficciónIniciar sesiónPunto de vista del autor
Como si hoy fuera su día de suerte, Arlo no dejaba de sonreír satisfecho al darse cuenta de que solo estaba Camila en el despacho de Javier.
Es más, delante de aquella majestuosa sala no había ningún guardia. Ni siquiera la secretaria de Javier, que normalmente estaba en la recepción, se encontraba allí. Era como si el destino estuviera de su lado.
—Solo quiero conocerte mejor, &







