Punto de vista de Camila
Me llevé la mano al pecho, que latía con fuerza, y luego me acaricié suavemente el cuello, donde Javier acababa de darme un breve beso.
La verdad es que se me erizó la piel al recibir un gesto tan dulce y sorprendente como ese.
Me prometió que no me tocaría si yo no se lo permitía… pero, ¿por qué me siento un poco decepcionada?
¿Por qué, en lo más profundo de mi corazón, deseo que haga algo más?
Sacudí la cabeza con fuerza, negando enérgicamente. Sigo teniendo miedo. Sé