Mundo ficciónIniciar sesiónNo hice entrar a Camila y a Nicolás de inmediato. Preferí entrar yo solo primero para evaluar la situación.
Con paso firme, rostro decidido y una expresión impasible, como la que siempre muestro al mundo, entré en la sala del evento.
Aquella majestuosa sala ya estaba repleta de invitados. Vi a mis padres charlando animadamente con una joven, una mujer a la que quizá estuvieran preparando para que fuera mi futura prometida.<







