SOPHIE
A medida que pasan los días, cada vez me siento más desesperada. Había intentado de todo para escapar de este lugar; sin embargo, los esfuerzos habían sido en vano. Me siento sin fuerzas y cada vez me resigno a este cruel destino.
Regrese a mi habitación antigua, solo estuve una noche en aquel calabozo sombrío, pero el abuelo me amenazó con regresarme si hacia alguna tontería. Así que ya no intenté buscar una salida, de todas maneras no existe ninguna, ya que la vigilancia la incremento