Mundo de ficçãoIniciar sessãoLeo temblaba cuando se marchó dejando a la chica que lloraba en la soledad de la pequeña habitación de la casa rodante.
Salió al solar y pateaba cuanta piedra se atravesaba en su camino sin importarle maltratarse el pie. Tenía que sacar toda la ira que sentía en esos momentos. Un momento de debilidad y todo se había ido a la mierda.
— ¡Maldita sea! — gruño muy encolerizado.
Leo estaba furioso consig







