Se había ido… Cassie se había ido.
Sintió sus rodillas fallarle y tuvo que sentarse rápidamente en el sofá para no caerse al suelo. Se llevó las manos a la cabeza, tirándose del pelo. No, lo había dejado primero y luego se había ido. ¡Dios! ¿Qué había hecho? ¿Por qué le había dicho todo aquello? Era mejor que se hubiese quedado con la idea de que sus padres la habían vendido a él, hubiese sido mejor que enterarse de que él había querido destruir a su familia. ¡Mierda! Lo había arruinado. En verd