¡Qué día más aburrido!
Chris paseo la mirada por el centro de juntas. Estaba ahora mismo con un cliente y aunque al Chris de antes le habría entretenido al Chris de ahora le resultaba aburrido. Quería irse a casa y disfrutar de su esposa, de la que estaba disfrutando desde que contrajo matrimonio. Si esto era el estar casado porque nunca lo pensó antes.
Sonrió feliz y borró la sonrisa al instante, debía de estar dándole una mala imagen al cliente, así sonriendo de la nada, como si estuviese loco