El interior del lujoso yate irradiaba elegancia. La sala estaba decorada con tonos cálidos, suaves alfombras y muebles de lujo que invitaban a un viaje relajante.
Tatianna, guiaba a su amado esposo Vladimir el cuál la había seguido solo unos minutos después de su insinuación en la cubierta.
Ella con gracia y seguridad caminaba por el salón. La luz tenue y el suave balanceo del yate creaban un ambiente íntimo y acogedor.
Mientras se adentraban en la sala, Tatianna se acercó a Vladimir con un br