Punto de vista de Manuel
La atmósfera en la enfermería de la manada era tensa, cargada de una mezcla de anticipación y preocupación. Mis pasos se sentían pesados mientras caminaba hacia la puerta, con el corazón martillando en mi pecho. Florida estaba de parto y no podía librarme de la sensación de impotencia que me carcomía.
Habían pasado horas desde que llevaron a Florida a la enfermería. Su parto se había adelantado, sin duda provocado por el estrés y la agitación que nos habían atormentado