Marcelo se alarmó al escuchar esas palabras, pero echó un vistazo a los pocos que lo apoyaban a su alrededor.
Después de tantos años de preparación para este día, ¿cómo podía rendirse tan fácilmente?
—No me arrepiento.
—Muy bien, entonces comencemos.
La junta general de accionistas dio inicio oficialmente. A un lado, Luna ni siquiera se permitía pensar en el asunto de Clara, pues había invertido todo su patrimonio, sin dejar margen alguno para el fracaso.
Últimamente, los cambios en la propiedad