Aurora observaba silenciosamente a esa pareja abrazada en la oscuridad de la noche, con una leve sonrisa en sus labios.
Todavía sostenía un teléfono móvil, transmitiendo en vivo la escena a Claudio, desde el otro lado de la línea se escuchaba la voz emocionada de su hermano Solaris: —Acércate más, no puedo ver bien.
Lunia empujó su cabeza a un lado, —Habla más bajo, no molestes a papá y mamá, aparta tu gran cabeza, que no puedo ver.
—¡¿Quién tiene la cabeza grande?! Hermano mayor, ven y juzga, s