Clara contemplaba el cielo estrellado mientras pensaba en el sueño que había tenido, donde el llanto desgarrador del niño resonaba en sus oídos.
¿Acaso su hijo podía percibir sus pensamientos?
—No lo sé.
—Hermana Suárez, no puedes quedarte con este niño. —dijo Carlos, saliendo al encuentro de Clara y sentándose a su lado.
—Tuviste quimioterapia antes, y los efectos secundarios de la quimioterapia pueden persistir durante mucho tiempo. No puedes garantizar que este niño no haya sido afectado. Ade