Hernán parecía saber qué iba a preguntar. —Pregunta.
—Solo tuvimos un breve tiempo juntos. Si al principio me ayudaste a buscar a las personas porque ayudo a las personas de la isla, ¿qué hay de después? Me ayudaste en secreto, criaste a mis dos hijos e incluso cuando te pedí que me ayudaras a escapar, lo hiciste sin quejas, incluso poniendo todo tu esfuerzo. No tenemos ningún vínculo familiar, pero arriesgaste tu vida por hacer todas estas cosas por mí. Siempre hay una razón, ¿verdad?
En la man