Diego conocía demasiado bien el carácter de Clara. Después de lo sucedido aquella noche, no iba a permitirse tenerlo cerca de ella.
Ya sabía que este día llegaría. Durante estos últimos días, había estado evitándolo a propósito, solo con la intención de retrasar ese momento un poco más.
Clara le sirvió un vaso de agua y luego se sentó en una silla cercana.
—Después de cuidarnos durante tanto tiempo, esta es la primera vez que te sirvo agua.
Diego tosió unas veces antes de responder. —Gracias.
—¿