Clara calculó el tiempo. Ya habían pasado más de seis meses desde que ella y Darío comenzaron a convivir. Desde la inicial cautela hasta ahora, donde él actuaba como un padre a tiempo completo sin quejarse, Clara ya había dejado atrás sus antiguas precauciones.
—Yo... —titubeó ella, la historia era extensa y no sabía por dónde empezar.
—No te preocupes, soy muy discreto. No le diré a nadie.
Clara echó un vistazo al niño. —Espera un momento.
—Claro.
No tenía prisa, tardó más de medio año en esper