A pesar de que José apenas había dormido dos o tres horas esa noche, se mostraba alerta. Al ver que Diego no estaba presente, bajó deliberadamente la voz. —Señora, el señor López realmente se preocupa por usted. Mire, incluso me encargó que le organizara este chequeo médico.
¿Preocupar?
Clara encontró risible el uso de esa palabra.
Si él se hacía chequeos médicos, era solo para asegurarse de que seguía vivo y poder seguir atormentándola.
Clara solo estaba curiosa. ¿Cómo reaccionaría Diego si se