Diego se mantuvo en silencio, con una expresión fría y seria en su rostro, mientras observaba la hoja de resultados que José tenía en la mano.
Bajo su mirada intensa, José se sintió cada vez más presionado y rápidamente trató de sonreír, diciendo: —Los resultados están aquí, señor López. No hay de qué preocuparse. Como dije antes, la señora no está en peligro. Aquí tiene los informes para que los revise.
¿Sin problemas?
Clara frunció el ceño. Si se trataba de cáncer en etapa temprana, era normal