Clara y Teresa paseaban por las tiendas y había una atmósfera sutil entre ellas. Era la primera vez en su vida que Clara salía de compras con su suegra.
Ahora sabía lo que significaba ser adinerada. A pesar de que aún tenía un montón de ropa nueva sin estrenar en casa, Teresa compraba un montón más, sin pensar.
Clara no sabía si antes derrochaba dinero de la misma manera, pero ahora le dio sorpresa al ver esos precios altos.
En cambio, Teresa estaba tranquila y dijo: —Gastar, ¿no vas a gastar tú