Clara tenía frente a ella un rostro desconocido, una chica de rasgos delicados y ojos expresivos que no le resultaban familiares. No parecía ser alguien que conociera.
Sin embargo, la expresión de la otra persona parecía indicar que sí la conocía.
—¿Me conoces? —preguntó Clara.
La expresión de la otra persona volvió a la calma y una sonrisa se dibujó en su rostro. —Podríamos decir que sí.
La chica se levantó y con elegancia y confianza extendió la mano hacia Clara. —Hola, soy Luna Suárez.
Ese no