Diego continuaba recordando el encuentro, el conocimiento mutuo y el amor entre ellos. Clara no recordaba claramente, pero aún así encontraba rastros en las palabras de Diego.
—Seguro que en el pasado me amabas mucho, ¿verdad?
Diego la miró con ternura. —Sí, ¿recuerdas algo?
Clara negó con la cabeza. —Solo pienso que, si según tú, yo era tan excepcional, ¿cómo podría abandonar mis estudios por la familia? A menos que estuviera locamente enamorada de ti, ¿quién renunciaría a sus sueños?
La expres