Paloma, como estudiante de medicina, comprendía muy bien los efectos secundarios de la quimioterapia. Podía entender la decisión de Clara, ya que sabía que muchas personas no mueren de cáncer, sino de los efectos secundarios de la quimioterapia. Era una agonía insoportable.
No podía permitirse egoísmo y dejar que Clara lo enfrentara sola. Quién sabe, tal vez aguantar con valentía solo aceleraría su partida.
Paloma rodeó la cintura de Clara por detrás y las lágrimas comenzaron a correr en silenci