La mayoría de sus sueños estaban relacionados con niños. Hubo un tiempo en que soñaba todos los días con un niño que venía hacia ella en un hermoso campo de flores, sosteniendo una hermosa corona de flores y riendo mientras se la colocaba en la cabeza.
Las cejas fruncidas de Clara se relajaron. —Gracias, cariño.
—Mamá, bonita. —Claudio estaba muy contento, con una sonrisa muy radiante.
Clara pensó que este niño, al crecer, seguramente sería un chico bueno. Desde pequeño, siempre fue tan amable.