Diego, bajo la mirada atenta de todos, no tuvo margen para rechazar, su mirada fija en Clara, pronunció estas palabras: —No tengo la intención de cancelar el compromiso.
Yolanda, nerviosa, tragó saliva y lo miró apresuradamente. —Diego, ¿esto significa que... me eliges a mí?
Diego asintió con la cabeza.
La gran losa que pesaba en el corazón de Yolanda desapareció al instante, y emocionada corrió hacia Diego, agarrando su brazo.
—Diego, sabía que me tenías en tu corazón, ¿papá, abuelo, lo oyeron,