Clara había visto los cuerpos de los ancianos de su familia fallecidos, pero nada comparado con la horrenda escena que tenía ante sus ojos.
Aunque en un vistazo no pudo distinguir el rostro de Juana, Clara fue presa del vómito debido al horror que la invadió.
Hernán le dio palmadas en la espalda a Clara para tranquilizarla. —¿Estás bien?
—Lo siento. —Clara se disculpó, sintiéndose avergonzada.
—La mayoría de las personas no han visto cuerpos, y mucho menos en estado de descomposición, lo entiend