Clara observaba al apuesto hombre frente a ella con sentimientos encontrados. Desde el primer encuentro con Simón, había experimentado una extraña sensación de familiaridad.
En el pasado, ella también había sufrido el tormento de la enfermedad y ahora se encontraba recuperada, mientras Simón luchaba desesperadamente en los sufrimientos. Clara se sentía inexplicablemente triste.
La enfermedad renal no podía curarse solo con una cirugía, también dependía de la fuente del riñón. Simón ya había sido