—Trato hecho.
Clara se sorprendió inicialmente por lo rápido que el hombre aceptó, pero cuando abrió la pequeña puerta y se encontró con el paisaje, quedó completamente asombrada.
El paisaje era hermoso: un cielo azul profundo, un mar de un azul más profundo aún y exuberantes montañas.
Era una isla rodeada de agua, como si el mundo la hubiera dejado atrás.
Entonces, no había necesidad de que este hombre la amenazara, ya que aquí, en esta isla remota, no había señal de teléfono, lo que significab