La primera acción de Clara fue cubrir con tierra las últimas huellas de líquido amniótico en el suelo, dejando la última marca en la encrucijada del camino.
Cuando Ezequiel siguió el rastro y llegó allí, se dio cuenta de que las huellas del líquido amniótico se detenían allí.
Frunciendo el ceño, intentó buscar otras pistas, pero escuchó un ruido susurrante proveniente de un callejón cercano.
Sacó su pistola y se acercó paso a paso, mientras Clara, sentada detrás de un contenedor de basura, con l