—Creeeek —la puerta se abrió.
Diego no podía describir su estado de ánimo en ese momento, toda la sangre le subía a la cabeza.
No poder ver lo que sucedía hacía que su mente imaginara imágenes de Clara y Carlos entrelazados, como aquella vez años atrás en el barco cuando Carlos intentó aprovecharse de ella con la influencia de las drogas.
Ahora ella ya se había divorciado, si algo había sucedido realmente entre ella y Carlos, eso sería asunto de amantes, incluso si él descubriera la verdad, ¿qué