Mundo ficciónIniciar sesiónSequé mi cara mientras visualizaba con el rabillo del ojo el torso de Alec mientras se cepillaba los dientes. Aquel torso tan bien formado por los dioses que casi me hace atragantar con mi propia saliva. Habíamos quedado en su residencia, luego de tanta fiesta y bebida; no había pasado mucho entre nosotros aquella noche. Aunque, yo estaba insegura de nuestra relación a partir de la noche anterior.
Me quedé a su lado, con la camisa que él me hab







