36. Se Cae El Teatro
El tener a Gael y mi padre, sentados en la misma mesa, es una imagen que jamás se me hubiera pasado por la mente. Mucho menos me hubiese imaginado que el malvado de mi novio estaría acariciando mi rodilla por debajo de la mesa, ¡lo quiero matar por hacerme esto!
Honestamente, pensé que mi padre y Gael no tendrían ningún tema de conversación en común, pero me he equivocado. Mi padre le cuenta de su trabajo y Gael acerca de cómo es su empresa y los nuevos productos –Sergio, su hija, ha hecho un t