Capítulo 23. El deber.
Capítulo 23.
El deber.
POV Ashley.
El cielo de Londres tiene ese tono grisáceo que invita a la introspección. Aquí, el tiempo transcurre a un ritmo diferente, marcado por el tintineo de las tazas de té y el suave deslizar de las cartas sobre la mesa de madera tallada.
—Te tengo, pajarito —susurra mi abuela, con una chispa de picardía en sus ojos claros que me devuelve el alma al cuerpo.
Me permito reír, una risa genuina que no había visitado mis labios en semanas. Ella sostiene su mano