Mundo ficciónIniciar sesiónCassy:
Mel no apareció en aquellos cuatro días, en los que moverme se había convertido en un auténtico reto de superación. Aunque el dolor físico se había atenuado, el dolor interior ya no existía. Fue como si los latigazos de Alejandro mataran cualquier sentimiento que tuviera.
Después de tomar una ducha rápida, no puedo evitar intentar ver en el espejo mi espalada. No son unas enormes cicatrices, pero probablemente me quedaran unas feas marcas de por vida.







