Mundo ficciónIniciar sesiónDespués de haber estado bajo el cuerpo de Alejandro, me siento alguien completamente distinto. Ni siquiera derramo una lágrima más, tal vez porque ya no me queda nada que llorar ni lamentar. La vida es así de cruel.
Me bañé, me sequé, y volví a bañarme. Pero el agua solo purifica mi piel y no mis recuerdos.
Me mantengo sentada en la tapa del váter durante media hora o más, el caso es quedarme el mayor tiempo posible en el baño con tal de no ver a esa bestia salvaje.
—¿Cassy?







