Mundo ficciónIniciar sesiónNarrador:
Los días pasaban; sin fechas ni horas. La butaca de Nico cerca del ventanal y los libros se convirtieron en su pasatiempo. Pero gozaba de la libertad para entrar y salir de esa habitación a su antojo. Y así entraba en confianza con Mel, la que se pasaba horas interminables hablando de su historia de amor, de lo bien que se sentía abandonarse y quedar en manos de Adam. Aun así ella se veía incapaz de arrodillarse ante alguien y llamarlo Amo, como si ella fuera







