–¡Entonces dime el nombre de la señorita de La Sacerdotisa!
–Tengo órdenes expresas de mi señora de no decirle a nadie su nombre, la señorita Ponce y Galán se presentará mañana en la noche en la recepción que ha organizado, a la cual si no estoy mal usted está invitado, así que si puede retirarse se lo agradecería señor Mendoza del Campo, es hora de ordeñar a las vacas y ellas no toleran el ruido – le da la espalda y se dirige hacia la casa grande – “después de lo que hiciste ¿vienes a exigir ve