–Catalina espera – se pone de pie y toma a Catalina de la mano – tengo algo que decirte
–¿Qué tiene que decirme, qué ganó bastante dinero por mí, qué le salió más rentable venderme que conservar a su esclava mugrosa? ¿Qué seguramente le dio lo mismo saber que aborté a tus hijos? “no voy a llorar, no le voy a dar ese gusto” – intentando controlar sus lágrimas
Adrián hala a Catalina y la abraza dejando perpleja a la joven – no Catalina, yo no quería venderte, pero tuve que hacerlo esa mujer amenaz