11. No fue accidente
20 minutos antes.
Arin abrió los ojos, sintiéndose renovado, había dormido bien y era el momento de retomar su trabajo. El permiso por matrimonio abarcaba unos días más, pero no le veía sentido a tomárselo, pues no había nada que celebrar.
Se vistió sin prisa, pero en poco tiempo estuvo listo. Al abrir la puerta que dividía la habitación en dos estancias, se percató de que Kaira ya no estaba allí.
Con un poco de suerte no tendría que verla, pensó con cierto regocijo.
En cuanto cruzó la espaciosa