Unos minutos después de haber enviado el último mensaje, llegó un correo de Morozov. Allí detallaba cuál era el plan que tenían en mente para emboscar a Robert y a Velkan. Estaban tratando de simular que había una célula terrorista en el país, en una de las zonas exclusivas que habían allí y cuando ellos fueran a investigar los acribillarían sin misericordia. Además, el encargado de poner la trampa final era nada más y nada menos que Darejan Guseinov. Uno de los hombres más expertos en asuntos