El traslado hasta la hacienda de Robert se realizó sin ningún contratiempo importante, cuando los vehículos entraron a la propiedad ya Robert había avisado a toda la vigilancia de manera que pudieron pasar sin detenerse evitando cualquier emboscada en algún punto.
Cuando Tatiana y el resto de los muchachos qué no habían visto nunca la hacienda, vieron la poderosa construcción a lo lejos se maravillaron, porque no solo era muy grande, sino que se veía sólida y muy firme. Afuera estaban apostados